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Contadores que cuentan

Trabajamos con y para personas. De ellas son las historias y nuestro el lugar donde
tienen voz. Todos tenemos una historia que contar y queremos compartirlas.

Estas son las historias de los Contadores en Uruguay.

Susana

Susana

Lo que más disfruto de ser guía turística es el contacto con los extranjeros y la posibilidad de mostrar un pedacito de nuestra cultura e identidad al mundo.

Ejerzo como contadora, trabajo como guía turística de forma freelance y doy clase de estadística en facultad. Trato de transmitir a mis alumnos que tienen que salir adelante. Estamos bajando el nivel educativo y mi objetivo como docente es que los jóvenes piensen y apunten a la excelencia, no a la mediocridad.

Mi trabajo como guía me permite llevar a cabo algo que me inquieta mucho: mostrar las raíces uruguayas y el país entero al mundo. Conocí a Carlos Paéz Vilaró ejerciendo este rol. Mientras esperaba a los turistas en Casa Pueblo descubrí que él dedicó mucho tiempo a estudiar las raíces negras de nuestra población. Un día me compré un libro suyo, me ofrecieron que me lo autografiara y tuve mi primer contacto con él. Le dije, ‘usted dedicó su vida a estudiar los orígenes de las raíces negras de nuestro país, aunque todo el mundo lo conoce por la tragedia de los Andes’. Y me regaló un CD de candombe de los años ‘40 hecho por los mejores músicos de Maldonado.

Al día de hoy me dedico ser guía de distintos cruceros. Lo que más disfruto es el contacto con la gente y la posibilidad de realizar con ellos una actividad cultural diferente. Hace poco vino un grupo de artistas juveniles extranjeros: eran 700 chicos de 15 años que tocaban en la orquesta de Estados Unidos. Les ofrecimos un taller de percusión en el Museo del Carnaval con la comparsa Cuareim 1080. Le mostramos un pedacito de nuestra cultura y quedaron fascinados.

Estoy siempre informándome sobre la cultura nacional y las actividades creativas que suceden. Este es el año de la Cumparsita y se está enseñando tango en las escuelas y los liceos. La iniciativa me parece maravillosa porque es una forma de tomar contacto con una tradición rioplatense. Es más, los turistas me preguntaban todo el tiempo si sabía bailar tango y yo contestaba que no. Un día un colega sacó a bailar a una muchacha rusa en un tour y ella le dio diez vueltas. Yo me mataba de risa ¡No puede ser que los extranjeros sepan bailarlo mejor que nosotros! Así que hace poco decidí empezar a ir a clases de tango para principiantes. Todavía no bailo pero estoy aprendiendo.