 |
 |
Opinión |
| |
 |
 |
Pymes,
a lo suyo | |
Por Roni Lieberman
(*)
Para el CEO de Memory Computación, contar con
tecnología le posibilita al empresario concentrarse en
el negocio y de esta manera agregar mayor valor. A esta
altura es preciso desmitificar la creencia un tanto
generalizada según la cual la tecnología es demasiado
cara, no es accesible, o de que la información guardada
en la PC es puede quedar expuesta a intrusos o
sabotajes.
Las Pymes pueden obtener grandes beneficios
incorporando soluciones tecnológicas que permitan
mejorar su gestión y aumentar su productividad. Sin
embargo, son pocas las que logran la implementación de
tecnología. En parte, debido a las trabas culturales que
debe enfrentar diariamente el empresario que la maneja,
quien suele transformarse en un “hombre orquesta”
ocupándose de todos los temas pero sin el tiempo
suficiente para asumir una visión más estratégica del
negocio. Decisiones de mediano y largo plazo se ven así
pospuestas y entre ellas, la inversión y entrenamiento
de gestión. Poder contar con tecnología le posibilita
al empresario concentrarse en el negocio y de esta
manera agregar mayor valor. A esta altura es preciso
desmitificar la creencia un tanto generalizada según la
cual la tecnología es demasiado cara, no es accesible,
que la información guardada en la PC es de fácil e
indebido acceso para terceros o está expuesta a
sabotajes. Lo cierto es que la incorporación de
tecnología genera un aumento en la productividad y
mejora la calidad de vida del empresario Pyme. Estudios
realizados en América latina indican que la mayoría de
ese grupo de empresas no posee soluciones tecnológicas;
en México el 72% y en la Argentina, cerca del 60%.
También es necesario hacer hincapié en lo referido a
sus recursos humanos: la gran mayoría de este tipo de
empresas no tienen personal calificado en tecnología de
la información, por lo que necesitan una solución que
aporte tecnología y que a la vez no exija que el usuario
sea tecnológico. Comprender las necesidades de estas
empresas – las cuales manejan su información de forma
diferente y posee distintos procesos de negocios -
implica tener en cuenta sus particularidades que pueden
clasificarse dentro de dos grandes grupos. En el primero
están los que informatizan a su empresa para automatizar
algunos procesos de negocios repetitivos, como
facturación, liquidación de sueldos o manejo de caja y
stocks. Un segundo grupo está integrado por aquellos que
requieren de tecnología para la toma de decisiones. Este
último grupo posee necesidades más sofisticadas y busca
una funcionalidad específica del software. En este
sentido, la incorporación de un software gestión reporta
beneficios: eliminación de errores por el procesamiento
manual de información, sumas equivocadas, códigos mal
interpretados y adicionalmente reducción de costos para
el primer grupo y para el segundo, la informatización
permite el diseño de ofertas comerciales junto con la
reducción a la exposición a riesgos financieros, entre
otros beneficios. Para finalizar, la incorporación
del software de gestión redunda asimismo en la calidad
de vida del empresario, quien adopta una posición de
ventaja competitiva frente al resto, agregándole valor a
su emprendimiento y generando una revolución en el
universo de las Pymes.
(*) Roni
Lieberman es CEO de Memory
Computación.
|
 |
|
 |
 |
¿Estamos preparados para exportar
Software? | |
Por Carlos Rivero Bianchi
(*)
El gobierno ya dio el primer paso, necesario, para
permitir que la industria del software argentino pueda
ingresar en el mercado internacional. Fue un paso
político importante que ayudará a las empresas del
sector a no verse excluidas de ese mercado, al menos,
por motivos relacionados con los altos costos laborales
que las perjudicaban notablemente.
Sin embargo, ¿este paso es suficiente para ser
competitivos donde ya hay reconocidos líderes que se
encuentran concentrados, maduros, con economía de
escalas superiores a las nuestras y donde sus gobiernos
han decidido lo mismo que Argentina pero hace varios
años? Definitivamente no, ya que ahora es el turno de
los empresarios quienes tienen una ardua y difícil tarea
para encontrar su lugar y definir una estrategia que los
convierta en tentadores mas allá de los aspectos
estrictamente económicos. Como lograrlo, no será
sencillo, pero es necesario comenzar despegándose del
modelo ya fuertemente monopolizado por otros mercados
actualmente vinculados con el software factory, para
transformarnos en un polo de desarrollo de software de
valor agregado que produzca soluciones para segmentos
verticales, donde se pueda capitalizar nuestra
“inventiva”, capacidad de reacción y conocimiento de los
distintos negocios. Es importante una buena elección
del segmento vertical -“nicho”-, teniendo en cuenta
además de su potencialidad, que sea aquel donde se
tengan las cualidades y conocimientos operativos de
manera que quien contrate los servicios de empresas de
software argentinas sepan que son “especialistas” y así
encuentren respuestas creativas no solo desde lo
tecnológico y la solución de software sino desde el
modelo de negocios al que atacan. Adicionalmente al
segmento elegido, hay otras actividades necesarias que
aún están pendientes en las empresas del sector en
Argentina donde no se ha avanzado desde hace un tiempo.
Algunas de ellas, y que deben ser atendidas en el corto
plazo son 1) actualización de hardware y tecnologías
utilizadas para el desarrollo de las soluciones, ya que
las exigencias internacionales son distintas a las
locales de estos últimos años donde se premiaban los
factores económicos ante los tecnológicos. 2) Garantizar
la calidad de los procesos de desarrollo utilizado por
las empresas, y para ello es aconsejable implementar
–tarea costosa y altamente demandante de tiempo-
metodologías de certificación de procesos de desarrollo
como son CMM, o ISO. 3) Atender las necesidades de los
recursos humanos, elementos claves en el negocio,
reanudando las inversiones en capacitación por ser éste
un mercado muy dinámico y exigente. Sin que la
elección de un modelo de “ software factory para
segmentos verticales y de valor agregado ”
signifique la invalides del modelo tradicional de
producción de software el cual aún puede permitir
encontrar oportunidades para nuestro mercado, es el
primero el que refleja mayores posibilidades hoy para la
Argentina en el camino de su diferenciación.
(*) Director de Global Tech, empresa de
software
logístico.
|
 |
 |
 |
Un
lugar en el mundo | |
Por Martín Denari (*)
Ex ejecutivo de Baan y hoy sumergido en la vida
académica, el autor reflexiona sobre el papel de la
Argentina en el mercado del software.
¿Qué hace falta para que las empresas de software
argentinas ocupen un lugar en el mundo? Antes de
contestar esta pregunta debemos entender que ésta forma
parte de otra pregunta mucho mas amplia: ¿Qué hace falta
para que la Argentina ocupe un lugar en el mundo? La
inversión extranjera en un país, además del interés por
los beneficios económicos, es sinónimo de confianza.
Hemos escuchado hasta el cansancio que el capital es
cobarde, y por cierto que lo hemos comprobado. La
inversión fomenta el intercambio tecnológico entre
países; y las empresas al igual que las naciones,
invierten en capacitar a los empleados que demuestran
compromiso, dedicación y capacidad. Nadie invertiría en
alguien que figura en la lista de los empleados
mediocres o candidatos a ser despedidos en la próxima
reestructuración. Podemos preguntarnos si no existe
dentro del mundo de la tecnología la posibilidad de
independencia del contexto, algo así como el fenómeno
que se está viendo con la India. La respuesta es clara:
el cúmulo de circunstancias culturales e históricas que
posicionó a la India donde está hoy es único y
particular. Suponer que copiar a alguien que tiene éxito
me va a llevar al mismo éxito “per se” es ignorar
el conjunto de situaciones que lo produjeron. Viendo el
éxito de la India uno debería suponer que existen
actualmente mega inversiones por parte de las empresas
líderes para fomentar el desarrollo en ese país. Sin
embargo, si miramos el emprendimiento Internet City en
Dubai, parecería que las inversiones están yendo allí y
no a la India. Recordemos que Dubai es considerada la
Suiza del Medio Oriente. Ahora bien, si pudiéramos
imaginar que la Argentina ya ocupa un lugar en el mundo,
podemos decir que nos esta faltando foco en la
especialización. A nivel profesional tenemos grandes
´"generalistas", pero la demanda existente a nivel
nacional e internacional requiere de enorme cantidad de
especialistas en alta tecnología. Si no somos capaces de
cubrir la demanda interna en ciertas áreas de
tecnología, mal podemos pensar en exportar entonces.
¿ Es éste un problema en la educación de nuestros
profesionales? No. La especialización en alta tecnología
viene con la Investigación, tanto de base como aplicada.
En nuestro país durante mucho tiempo se ignoró la
investigación y el desarrollo y esto, por elemental que
parezca, es lo que agregaría valor a nuestros
profesionales y lo que nos posiciona más independientes
y soberanos.
(*) Director de Carrera en
la facultad de Ingeniería y Tecnología Informática
de la Universidad de Belgrano. Ex CEO de Baan Cono
Sur.
|
 |
 |
 |
Ley del
software | |
Las oportunidades embebidas
La Cámara Argentina de Industrias Electrónicas,
Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL) nos hizo
llegar su opinión respecto de la ley promulgada días
atrás. El título que ellos pusieron, lo dice todo: “Las
oportunidades que el software embebido ofrece a la
industria del software”.
La Cámara que agrupa entre otros a los productores de
hardware y de software embebido, CADIEEL, manifestaba
hace unos días su beneplácito en relación a la nueva Ley
de Promoción del Software, como un impulso importante
para la conformación de un nuevo perfil industrial del
país, basado en productos y servicios con alto valor
agregado. Hoy remarca también que en el sector del
software y los servicios informáticos existen
oportunidades para la producción de aplicaciones, a ser
ejecutadas tanto por computadoras personales como por un
importante número de dispositivos de diversa índole
utilizables en múltiples actividades del conjunto de la
sociedad. CADIEEL señala aquello que deberá incluir la
reglamentación de la ley: Que en en el sector
electrónico, una gran parte de las alrededor de 500
empresas establecidas en el país, en su inmensa mayoría
pymes, se dedican al desarrollo y producción de bienes y
sistemas en los cuales el software embebido o insertado
constituye una parte sustancial del valor agregado
local. En este sector, donde ya existen ejemplos de
realizaciones locales y exportaciones exitosas, el país
puede insertarse en nichos de mercado internacionales
tales como Agroindustrias, Sistemas de telegestión,
telesupervisión y telecontrol de servicios, en
telefonía, en gobierno electrónico o gobierno digital,
en redes de información, Sistemas de pago que operan en
auto-servicio, la industria del GNC y del GLP, para toda
su cadena de valor, en Electrónica y software para el
automotor, en la extensión del acceso Internet a través
del receptor de televisión. Se considera que la
inclusión del software embebido redondeará el perfil
industrial que quiere definir la nueva Ley de promoción
del software que aún no ha sido
reglamentada.
|
 |
 |
 |
Inclusión digital y software
libre | |
La isla de Miel Por
Ester Kaufman
Hace pocos meses tuve la suerte de descubrir la Isla
de Miel (o Ilha do Mel, en portugués). Fue una bellísima
sorpresa que me regaló Brasil, rica en interrogantes,
contradicciones y asombros. Lo voy comprendiendo con el
transcurrir del tiempo. Desde que volví a Buenos Aires
mi mente retorna a la Isla, para encontrarse siempre con
algo nuevo que dispara nuevas preguntas y temas, muchas
de ellas expuestos por los mismos isleños en palabras
que había almacenado en algún lugar de mi memoria no
activa. Allí encontré a afectados y beneficiados a causa
de disputas tecnológicas y de políticas que sus
pobladores van reformulando en su propia lógica modelada
por lo cotidiano.
Pero primero contaré cómo llegué hasta allí y qué
observé. En un seminario realizado en Curitiba por
UNESCO , instituciones académicas, como la Maestría en
Administración de la Pontificia Universidad Católica do
Paraná, y el Estado de Paraná, asistí al tratamiento de
políticas de estado positivamente diferentes de otros
países de América Latina. Se trata de acciones de
gobierno relacionadas con la inclusión digital y el
desarrollo de software libre. Uno de los organizadores
del evento, y estrella en estos temas, fue el CELEPAR,
sociedad de estado que se encarga de la instalación y
provisión de software y hardware, del desarrollo de
software apropiados para organismos específicos, de la
estructuración de redes intra agencias públicas, inter
gobiernos y con la comunidad y de la provisión de
soporte técnico. Pero no sólo eso: también ejecuta
políticas de inclusión digital mediante la
administración de los telecentros del Estado de Paraná.
Por tanto, cumple funciones informáticas, organizativas
y sociales ligadas a las TICs. Para mi asombro, en todos
los estados de Brasil se repiten modelos similares. Esto
me intrigó considerando que el CELEPAR es un organismo
compuesto por informáticos. Por eso acepté la sugerencia
de pasar algunos días en la Isla de Miel para poder ver
con mis propios ojos el funcionamiento de dos de sus
telecentros. La Isla ha recibido los beneficios de
la tecnología que se evidencian, por ejemplo, en la
profusión de sitios web (cada posada cuenta con uno) que
les ha permitido la internacionalización de su oferta
turística con la consiguiente visita de europeos,
israelíes y argentinos. La mayoría de sus habitantes
posee un teléfono celular que maneja para desarrollar su
propio trabajo, como en el caso de los barqueros, que
también reciben por e-mail las reservas para sus paseos.
El uso cotidiano de las TIC supone una alta
alfabetización digital en la población, que utiliza
Internet para sus negocios, consultar sus cuentas
bancarias y acceder a los servicios de gobierno. Tales
prácticas crean una conciencia inusual sobre los
beneficios del gobierno electrónico y de la inclusión
digital ya que las TICs han resuelto el aislamiento que
marca su geografía y están logrando un desarrollo
económico dando visibilidad global a sus servicios. Cada
una de las zonas portuarias cuenta con un telecentro
organizado por la comunidad y con computadoras obtenidas
por diversas vías no oficiales. CELEPAR ayuda a la
administración hasta que el propio núcleo genera una
propuesta autosustentable. Además paga dos empleados de
medio tiempo para la atención de cada telecentro. Estos
empleados son miembros de la comunidad que han
desarrollado una capacitación mínima en informática y
que están en condiciones de transferirla. Con su
asistencia, organizan cursos de Código Abierto e
Internet, por los que se emiten certificados que
detentan los logos y firmas de CELEPAR, Software Libre
Paraná y del Gobierno de Paraná. Las dos reuniones a
las que asistí estaban supervisadas por Elisabete,
también informática de profesión. En el primer
telecentro, el de Brasilia, me encontré con un grupo
mayoritariamente femenino, de todas las edades. Su
preocupación central era la organización social del
lugar. Convinieron tiempos de acceso por persona, reglas
internas de convivencia, prioridades de uso (primero,
los escolares), supervisión del chateo de los niños
(hasta la edad de 16 años), premios para adultos que se
destaquen en los cursos, nombramiento de las
autoridades, entre otras cuestiones. En ese último punto
surgieron disyuntivas interesantes: si toda la comunidad
tenía derecho al voto podría resultar designada gente no
sensible a las políticas de inclusión digital, lo que
pondría el telecentro en peligro. Si sólo votaban los
habitués, quedaban incluidos habitantes a quienes sólo
les interesaba resolver sus asuntos (la gente consulta
sus estados bancarios por Internet y a muchos de ellos
no les importan las funciones sociales del telecentro).
Otro punto fueron los beneficiarios de la gratuidad
de los servicios, lo que suponía determinar a quiénes
ampara la política de inclusión digital. Establecieron
que los moradores nuevos (con una permanencia inferior a
los dos años) y los turistas debían pagar y que el resto
no. Convinieron crear una biblioteca para que la gente
pudiera leer en los tiempos de espera o por interés
directo y también la capacitación en inglés y español
para quienes atendieran el telecentro. Precisamente, el
poder ofrecer servicios pagos a turistas era lo que
garantizaba su autosustentabilidad. Otro tema fue la
tercera edad y cómo, a través de los telecentros,
podrían resolver el analfabetismo de muchos ancianos,
"para que se sintieran orgullosos de sí mismos y
pudieran chatear conectándose con el mundo" y "también
conseguir pareja si no la tenían" (lo que entusiasmó
especialmente a una mujer de unos 80 años).
Acordaron reunirse próximamente para organizar
grupos de enseñanza especiales con los pescadores, por
un lado, y los barqueros, por el otro. Estos sectores
han tenido la misma ocupación por generación (sobre todo
los pescadores). Un último punto fue la conveniencia o
no del uso de Linux (los telecentros están obligados a
usar software libre). La reunión culminó con ejercicios
de elongación facilitados por nuestra informática
Elisabete quien, a esta altura, revelaba desempeñar
muchas más funciones que las habilitadas por su
profesión. Ella dijo que había que cuidar siempre el
cuerpo luego de estar sentados (con computadora o sin
ella). La segunda reunión fue en Encantada. La
composición del consejo era distinta esta vez. Una mujer
de gran carácter y formación llevaba la voz cantante y
el resto eran, en general, hombres jóvenes. La líder
pronunció una extensa alocución respecto al significado
de la inclusión digital como derecho de la población.
Aludió a que el pago de impuestos los habilitaba a tener
un acceso directo a la tecnología y a servicios como el
de fibra óptica que conectaba a la isla: "un derecho y
no una gracia del gobierno", fueron sus palabras. Me
enteré que muchos de los libros (el telecentro estaba
ubicado en la biblioteca pública) se compraban y pagaban
por Internet. Otro planteo que me sorprendió era
respecto al Linux. Era muy difícil para mí asimilar que
fuera la propia comunidad la que hiciera planteos
tecnológicos que parecían improbables en ese medio
social (suponía que era jerga de expertos). Se
refirieron a la relación entre software libre e
inclusión digital. Si el gobierno había decidido darle
impulso al primero para garantizar la segunda, el
software obligatorio debía tener un desarrollo y un
soporte técnico que permitiera todos los usos. Hasta el
momento no podían escanear ni imprimir y muchas veces
tenían dificultades para enviar e mails porque la
asistencia no había llegado (debía brindarla CELEPAR).
Por iniciativa propia tenían una computadora funcionando
con software propietario que les resolvía cuestiones que
eran básicas para los servicios escolares. Había un
problema más: el sitio por antonomasia de educación en
Brasil (www.aprendebrasil.com.br ) sólo es accesible en
un 100% con Windows, estando vedado en un 40% al
desarrollo de Linux que ellos tenían. Tampoco les
aceptaba el "log in", aún siendo "Aprende Brasil" socio
de los telecentros. Tuve la oportunidad de ver los
espléndidos juegos de ese programa para ayudar a la
coordinación del mouse, la máxima dificultad para
quienes se alfabetizan informáticamente. También pude
recorrer los programas de alfabetización primaria a
través de juegos educativos. Los niños tienen la
posibilidad de armar sus propios sitios web, cosa que es
de práctica para los pequeños de la isla. Yo estaba
decididamente emocionada. Nunca imaginé oír semejantes
discursos en sectores populares. La conciencia de la
necesidad de integrarse a la Sociedad de la Información
era tan fuerte que resultaba increíble. La comprensión
de la pertinencia y las dificultades del software libre
también.
Faroles del Saber El Estado de Paraná tiene doce
telecentros y, en Curitiba, una cantidad considerable de
"Farols do Saber" que cumplen funciones semejantes. No
vi nada parecido a locutorios o cabinas como los de los
argentinos, chilenos y peruanos donde por 0,30 centavos
de dólar se accede a una hora de Internet y que son
emprendimientos económicos privados fruto, las más de
las veces, de quienes han quedado desocupados y todavía
cuentan con algún dinero. El acceso a los
telecentros para turistas (en el caso de la Isla) era
muy caro ya que pagaban de seis a diez pesos la hora.
Existen muy pocos puntos de acceso y cada uno representa
un esfuerzo del gobierno titánico pero insuficiente.
Esto contrasta con la profusión de locutorios en estos
países donde, en zonas céntricas, a veces no guardan ni
cien metros de distancia unos de otros. Las zonas
periféricas también cuentan con una enorme cantidad de
estos servicios privados y están permanentemente llenos.
Telecentros vs. Locutorios Ahora, ¿cuáles son los
interrogantes y contradicciones que aún siguen picando
mientras rememoro la experiencia?: hay algunos obvios,
como la contradicción planteada en el uso del software
libre, pero recurriendo también a un software
propietario. Y es a la luz de esta experiencia donde las
declaraciones políticas y banderías tecnológicas hacen
agua porque siguen subsistiendo las preguntas de los
pobladores: "¿funciona la impresora?", "¿puedo
escanear?", "¿accedo a "Aprende Brasil"?". La magia
de los discursos ideológicos puede encender multitudes,
derribar gobiernos, generar nuevas conciencias sobre
derechos hasta hace poco desconocidos. ¿Pero la Isla
está encendida por ellos? Quizás podría reconocerse esa
magia en la vehemencia con que reclaman la inclusión
digital. Pero ese reclamo no acepta sólo respuestas de
promesas a futuro. Por tanto, la magia discursiva de
lo político encuentra pronto su límite: en la misma
naturaleza de lo tecnológico. Si bien entienden la
cruzada del gobierno en relación al software libre y
saben que, de concretarse, ellos serían también
beneficiados, necesitan paralelamente que el desarrollo
tecnológico que lleva adelante CELEPAR esté a la altura
de sus necesidades. Esa magia de las palabras que sí
puede encender los ánimos de expertos politizados en el
tema o de políticos no expertos, les es insuficiente
porque relacionan inclusión digital con desarrollo
efectivo de software libre. La realidad marca su
reinado: ¿el Linux resuelve o no sus problemas? ¿CELEPAR
responde o no eficazmente a sus reclamos? Nadie
ponía en duda el desempeño de CELEPAR. Su popularidad y
esfuerzos estaban a la vista. Y aquí aparece otra línea
de interrogantes que la escasez de telecentros en el
Estado de Paraná (aunque la Isla no tiene ese problema)
y que el desarrollo del Linux no llega a cubrir, en la
Isla, las necesidades expresadas, no porque fuera
imposible sino, y eso me imagino, porque la propia
estructura organizativa del CELEPAR impone sus límites.
Entonces, en muchas situaciones la pelea entre software
libre y software propietario tiene una desigualdad
notable. En el caso relatado remite a una competencia
entre David y Goliat sin que el primero descubra la
forma de vencer a su contrincante. Se trataba de un
David que sabe que la propia burocracia que debe
engendrar su fuerza lo condena a la fatiga. Este David
debe estar previendo que la solución puede encontrarse
en el modo en que se gestiona el conocimiento y que, un
paso ineludible, es abrir las compuertas de lo
burocrático para asociar en esos desarrollos a otros
centros de innovación: concebir una nueva arquitectura
social de la innovación que encierra su propio modelo de
gestión. No lejos de esta propuesta se encuentra el
de la escasez de telecentros y la profusión de
locutorios (como empresa privada) en los tres países
mencionados. También aquí hay que reflexionar sobre una
nueva arquitectura junto a un modelo de gestión que
resuelva el acceso fuera de los canales puramente
privados o los sostenidos desde la esfera pública
(aunque con participación ciudadano, como es el caso).
Ninguna política de gobierno puede facilitar el acceso
como esos locutorios. Ningún locutorio puede hacerse
cargo de los servicios dados por CELEPAR en los
telecentros. Aquí hay otro David y Goliat que deben
caminar de la mano. Preguntitas al Señor Otro
tema: el recuerdo de Elisabete, con sus ejercicios de
elongación y sus esfuerzos por componer los entripados
locales que se expresaban en cada telecentro. Y aquí
surgen los borbotones de preguntas: • ¿Quién debería
atender las molestias en el cuerpo de estos hombres y
mujeres en sus encuentros con las TICs? • ¿Quién
debería pensar en formas de alfabetización inicial de
adultos utilizando las TICs? • ¿Quién debería
determinar qué otras necesidades de capacitación no
vinculadas a las TICs esta requiriendo la comunidad?
• ¿Quién debería satisfacer esas demandas? •
¿Quién debería atender la conflictividad social
planteada en cada telecentro: el problema entre jóvenes
y viejos, hombres y mujeres, residentes antiguos y
recién arribados, residentes y turistas? • ¿Todo es
responsabilidad de Elisabete o del informático de turno?
• ¿Qué se les esta pidiendo a los informáticos?
La vulgarización del uso de las TICs transforma a
los informáticos en partícipes crecientes en los
requerimientos sociales ligados a esa tecnología que
empieza a cruzar y mezclarse con las cosas de la vida,
como en este caso. Y no es el único ejemplo que tengo en
mente ya que vengo observando fenómenos semejantes donde
registro una ampliación sostenida de su campo de
competencias, seguramente porque ellos son la punta de
lanza de estas innovaciones que van horadando nuestros
acontecimientos diarios. Somos los no informáticos los
que les requerimos desafíos que están siempre fuera del
límite o en el límite de sus competencias. Junto a ellos
no están, generalmente, los pedagogos, asistentes
sociales, psicólogos, antropólogos, etc. (no al menos en
América Latina). Pueden que sean consultados después
pero siempre queda un "fuera de tiempo" y también un
terror a involucrarse con lo tecnológico. En estos
terrenos de la innovación los que llevan la delantera
suelen estar solos. Ni el sistema de educación formal de
otras disciplinas ya necesarias, ni las burocracias
académicas muestran algún dinamismo en acompañar la
travesía. ¿Qué más sobre la Isla de Miel? Las
mujeres constituyen una clara avanzada en otra punta de
lanza, esta vez social. Pero ya es demasiado. Lo
propongo como asunto de otro artículo que puede no ser
mío.
(*) Master en Ciencias Políticas de FLACSO Buenos
Aires. Este artículo fue publicado originalmente por el
medio “Enredando”, cerrado recientemente. Cedido por la
autora a Bloggers Report.
|
 |
 |
 |
Pronóstico de
Gartner | |
La Era Virtual
La consultora predice que la virtualización de la
computadora será la clave de la ruptura tecnológica de
la próxima década.
Un informe de Gartner señala que la virtualización de
la PC, lo que representa en la práctica una separación
entre hardware y software será la tecnología que se
convertirá en un rasgo característico de los próximos
años. Según la consultora, la virtualización permitirá,
entre otras cosas, que los departamentos de Sistemas
puedan poner en práctica sistemas de ayuda más
eficientesa y al mismo tiempo aumentará la rentabilidad
de los contratos de tercerización de soporte. Pero,
además de dichas cuestiones prácticas, la evaluación de
Gartner señala que “también la virtualización redefinirá
dramáticamente la industria de la PC, quitando la
diferenciación de producto y forzando a vendedores
competir puramente en servicio y precio”. Según
Brian Gammage, vice presidente de la consultora, "la
virtualización de la PC alcanzará un amplio desarrollo
durante los próximos cinco años. La tecnología se ha
utilizado desde hace algunos años, pero la apuesta
creciente de jugadores importantes de la industria, como
Intel y Microsoft lo transformará en una tecnología
central”. Para Gartner, una de los principales
beneficios de la virtualización de la PC es que los
usuarios pueden operar en los más diversos ambientes. De
hecho, muchas organizaciones han puesto el foco en la
estandardización de la PC, pero, dice el informe, “pocas
han tenido éxito en desplegar y mantener una
configuración de escritorio homogéneo", dijo Gammage.
Las ventajas potencialmente enormes para los
usuarios tendrán al mismo tiempo un efecto significativo
sobre la industria, al menos según Gartner. "Los
vendedores del software necesitarán hacerse mucho más
flexibles para competir en este nuevo panorama," dijo
Gammage. Como siempre, cuando una consultora emite un
informe que puede coincidir con la política de una
empresa –o un conjunto de ellas- aparece la
desconfianza. Pero vale la pena tenerlo anotado en la
libreta de apuntes, aunque sólo sea
virtual.
|
 |
 |
 |
Tecnología todo
terreno | |
Por Pablo Recalt (*)
Hombre de Telespazio, el ejecutivo Pablo Recalt hace
una defensa del rol de la tecnología satelital en la
informática y las telecomunicaciones
corporativas.
La imperiosa necesidad actual de retener clientes
obliga a las empresas de todos los sectores a contar con
herramientas que ofrezcan valor agregado y trabajen en
pos de su satisfacción. Muchas de estas soluciones
provienen de desarrollos tecnológicos que deben no sólo
ofrecer sino garantizar alta disponibilidad integral,
atención simultánea de variados puntos de venta, soporte
de complejas operaciones de logística y abastecimiento.
Estos múltiples requerimientos representan un
desafío para los proveedores de servicios de
telecomunicaciones. Por ejemplo, la apertura de una
fábrica o sucursal en zonas alejadas necesita rapidez en
la instalación e idénticas prestaciones a los servicios
de comunicaciones que abastecen a las ubicadas en
grandes centros urbanos. El procesamiento de
aplicaciones críticas como las transacciones de tarjeta
de crédito, la actualización permanente de listas de
precios, el manejo en línea del stock y las bases de
datos de gestión no puede estar sujeto a intermitencias
en la calidad de la conectividad. Y estos escenarios se
plantean en líneas generales, con presupuestos
limitados. El contexto se torna más complejo y son
escasos los proveedores de telecomunicaciones que pueden
dar soluciones. De ahí que la envergadura e
infraestructura de la empresa de servicios sea un punto
clave al momento de analizar cualquier proyecto de IT de
modo de asegurarse que podrá responder con un servicio
de alto valor agregado en lo cotidiano y especialmente
ante imprevistos o problemas. Fundamentalmente, la
oferta del proveedor de telecomunicaciones debe superar
los servicios básicos (acceso a Internet Corporativo,
conformación de redes virtuales, redes Intranet seguras,
Data Center y Conectividad) para brindar una amplia gama
de respuestas a las exigencias de las empresas. Por
ejemplo, servicios de back-up y disaster recovery;
transporte de Voz sobre IP; servicios de conexión
temporarios a demanda; atención personalizada 7x24;
diseño e ingeniería de red a medida; pruebas de
laboratorio y pilotos de la puesta en marcha de la
aplicación; disponibilidad del servicio en todo el
territorio; y precios y condiciones de contratación
justos. Y en ese marco los servicios satelitales son
la opción más conveniente ya que tienen cobertura total,
permiten la convergencia de audio, video y datos sobre
un soporte digital o analógico y su procesamiento y
distribución a alta velocidad bajo la forma de servicios
multimedia de alto valor agregado. Además, los servicios
de telecomunicaciones por satélite pueden integrar y
complementar las redes terrestres existentes (datos y
telefonía fija).
(*) Director de Telecomunicaciones de
Telespazio
Argentina |
 |
 |
 |
De
pobres y PyMEs | |
Por José Quintiero (*)
La semana pasada en nuestra sección bitácora titulada
“A
competir” valoramos la importancia de que las
empresas tomaran conciencia de que no todos los países
ni todos los usuarios podían comprar software a los
precios actuales. Y aludimos, por otra parte, a la
posibilidad de que se esté pensando en resolver el
problema con un “software para pobres”. Como respuesta
José Quintiero, de Meta4 dice lo suyo.
E¡Salve PyMEs! Es un saludo de buen augurio. Se me
ocurrió repetir varias veces este saludo, luego de leer
la nota editorial acerca del “Software para Pobres”,
formulado a modo de pregunta en el copete. Así como se
identifican geografías con menos recursos que otras
geografías, pueden identificarse empresas con menos
recursos que otras aún en la misma geografía. Creo que
ustedes han dirigido la linterna hacia una situación
recurrente en el mundo de los negocios: Cómo enfrentar
el fin de la abundancia o cómo atravesar ilesos lo que
Giovanni Sartori llama “mala temporae” en el ámbito de
lo político. La situación se complica infaltilmente,
porque hay quienes tratan de explicar con lenguaje
azucarado, algo que no es amargo de por sí, sino que
sabe amargo en sus propias lenguas. Hay una veta digna
de diván para analistas, porque no es difícil ver que
emergen culpas por no haber reparado con anterioridad en
algo que estuvo allí desde siempre. O pretender ocultar
que están haciendo algo así porque no queda otra.
Algunas grandes empresas de Software han descubierto
la existencia de las PyMEs. A este descubrimiento
ontológico, le siguió otro no menos importante, aunque
de carácter más práctico: Las Pymes necesitan de sus
productos. A partir de allí, una serie de artilugios
lingüísticos para cimentar una estrategia de venta y la
identificación de un mercado. Tanto es así que ha dado
lugar a debates que fueron observados con bastante
indiferencia por los protagonistas de otros debates
memoriosos en tiempos de Sócrates. Y pido disculpas
porque esta afirmación se basa en una creencia acerca de
la inmortalidad,que no tiene por qué ser compartida.
Pero algunos compartirán conmigo que la indiferencia
hubiese sido casi total si personas como Raúl Bauer no
hubieran hecho su aporte. Bien: A todos nos caben las
generales de la ley. Pero convengamos que hay generales
y generales... Que cada cuál se haga cargo de su propia
incomodidad. Me preguntaron hace dos años qué íbamos a
hacer con relación a las PyMEs. Me sorprendió la
pregunta, porque nosotros teníamos PyMEs entre nuestros
clientes. Ahora, aquella pregunta me sigue
persiguiendo como la letra del tango de Maruja Pacheco
Huergo y San Clemente..... “sobre el tiempo
transcurrido, siempre vive en mí” . Y me sigo
preguntando ¿Qué son las PyMEs para las grandes empresas
de software? ¿Es la definición que da la Secretaría de
Industria? ¿Son las empresas que tienen poco
personal?¿Son las que facturan menos de...cuánto? ¿Son
las que tienen una organización cuyo funcionamiento no
alcanzó la perfección? ¿Son aquellas cuyos dueños no
saben quién es Samuelson? En fin: ¿Qué son las
Pymes?.....Ahhhh...... Los interrogantes siguen.
Aunque la respuesta viene por el lado de la “linterna
canera” de la bitácora aludida, si se me permite el
lunfardo....Claro ...
(*) Director Comercial de
Meta4 |
 |
 |
 |
A las
cosas | |
Por Alejandro Bianchi (*)
El titular de Liveware sugiere que el empresariado
comience a pensar en el largo plazo, que las
universidades y las industrias se acerquen y cooperen y
que el Estado garantice reglas de juego estables. Son
algunas premisas para buscar un lugar en el mundo para
el software argentino.
En las últimas semanas he recibido múltiples
publicaciones acerca del desembarco de TCS a la
Argentina, (en verdad, es mas bien una alianza con una
empresa argentina que una presencia efectiva de esta
corporación en el país), pero solamente una se ha hecho
las preguntas que deben hacerse y ésta ha sido Bloggers
que, con un sentido objetivo carente de todo partidismo
y con el animo de ayudar a pensar, las ha plasmado en
una buena editorial. Tratar de responder si la
llegada de TCS al país es una amenaza a la industria
local o un potencial beneficio es factible solo si
sabemos analizar en qué mercado nos movemos, qué
estrategias tenemos, y qué esperamos que cada actor de
la industria haga en réditos de la industria en general
más que por los individuales. TCS dice que viene a
subir el nivel de la calidad del software argentino,
para poder definir si esto es un acto de soberbia
marketinera o una verdadera contribución de uno de los
exponentes mundiales en desarrollo de tecnología, me
gustaría que ampliaran que quiere decir esto en lo
concreto. Pero el meollo de la cuestión es entender ¿Por
qué puede asustarnos una noticia de este tipo? En
nuestra humilde opinión es porque no estamos seguros de
que industria tenemos y/o queremos tener en el futuro,
esta sí es la cuestión y poco se hace al respecto: Se
habla de calidad, de CMM, de ISO, pero el "para qué"
todavía está en vías de aparecer. Se gastan horas en
discusiones vanas acerca de la necesidad de tener "un
modelo de Calidad Argentino", en lugar de pensar qué le
podemos ofrecer al mundo, qué es lo que mejor hacemos,
qué queremos que hagan las universidades, de qué manera
el Estado contribuye al esfuerzo y de que modo creamos
masa crítica para poder responder a la demanda que
podemos generar, incluyendo la mejora de la calidad lo
cual es una necesidad concreta. Salvo muy honrosos y
aislados ejemplo, la visión nacional de la cuestión está
pendiente.
Para esto, creemos hay puntos claves: 1) Empresarios
que empecemos a ver el largo plazo. 2) Universidades
cercanas a las necesidades de la industria para
transformar la "creatividad argentina" en formación
sólida y alineada con las necesidades de las empresas
sin descuidar el rol de la investigación y la
innovación. 3) Un estado que nos asegure estabilidad y
reglas claras. Necesitamos funcionarios que entiendan
que la riqueza la generan las empresas privadas y el
Estado debe asegurarles un marco predecible en el cual
moverse.
Estos puntos son la base para: Trabajar en definir
que sabemos hacer bien, que podremos aprender a hacer en
el futuro y cual será el valor agregado que tendrán
nuestros productos Implantar esta visión en la industria
a través de compromisos de las empresas en lograr un
nivel estándar de calidad, tanto en productos como en
servicios. Esforzarnos en mejorarla continuamente para
ser un mercado centrado en la calidad y valor agregado
más que en un ventajoso tipo de cambio.
Si estas condiciones se dan, veríamos el arribo de
TCS como un fortalecimiento de la visión general, más
empleos, más tecnología más apertura del mercado,
alguien más de quien aprender.
Pensar que TCS puede ser un ejemplo de los 90 en el
siglo XXI, es y puede sonar duro, tener otra excusa para
no hacer lo que debemos hacer: trabajar para darnos un
lugar en el mundo y que no viene regalado, el que
debemos ganar con esfuerzo, seriedad y trabajo.
Como dijo el gran pensador Ortega y Gasset:
"argentinos a las cosas". Porque los espacios que
dejamos libres, preocupándonos por lo que no debemos,
los ocupan otros que no se preocupan pero trabajan.
(*) Presidente de
Liveware |
 |
 |
 |
Gobierno | |
Software de libre elección Por
Gilberto Galán (*)
Los gobiernos como consumidores y la opción de elegir
entre el software libre y el software patentado son el
tema central de la presente columna de opinión que se
suma a la polémica.
Ya que más y más servicios gubernamentales están
siendo efectuados por la vía informática, los
legisladores preguntan: "¿Cómo podemos obtener el máximo
de nuestros proyectos de informática de manera tal que
los contribuyentes reciban el mejor valor posible a
cambio de su dinero?" Dentro de este contexto, la
rentabilidad del software se ha convertido en el blanco
de las miradas, que marcan la vigorosa competencia entre
los dos principales modelos de desarrollo de software:
El OSS de origen abierto y el patentado. Si bien cada
modelo presta buen servicio al mercado informático que
está en constante evolución, ha surgido el debate entre
los formadores de políticas sobre la preferencia de un
modelo de desarrollo sobre otro, presumiblemente
diseñado para dar al contribuyente la mejor relación
costo-valor por los servicios informáticos que le provee
el Gobierno. A lo largo de los dos últimos años, una
verdadera multitud de propuestas de "preferencia" ha
surgido alrededor del mundo. Una gran parte de estas
propuestas funciona favoreciendo automáticamente al
software de origen abierto sobre otras alternativas
viables en la obtención pública, la investigación con
fondos gubernamentales y la creación de estándares
técnicos. Al así hacerlo, las propuestas eliminan del
proceso de selección la elección basada sobre el mérito,
reduciendo, o restringiendo completamente las opciones
patentadas de la consideración gubernamental. Un
número de países de Latinoamérica, entre los que se
encuentran Brasil y Argentina, se han focalizado en el
desarrollo de sus industrias de IT y software como
motores de crecimiento de sus economías. Las leyes de
preferencia en este sentido van en contra, desaceleran e
incluso detienen el proceso hacia este objetivo. Dichas
leyes sólo promocionan un determinado modelo en desmedro
de otros, no permitiendo el correcto desarrollo de la
industria. En su mayoría estas leyes benefician las
soluciones de open source frente a las comerciales. Dado
que el mayor número de pequeños y medianos productores y
desarrolladores de IT de la región son esencialmente
comerciales, las políticas de preferencia no hacen más
que perjudicarlos. En el competitivo mundo de la
industria del software, vencer la batalla por una
porción del mercado o por el reconocimiento
internacional no se logra sin que se utilicen todos los
recursos disponibles. La legislación preferencial no
deja que ésto suceda y sólo trae consecuencias negativas
para los países de Latinoamérica.
(*)Representante de CompTIA para el
MERCOSUR
Referencias:
(1) CompTIA (Asociación de la Industria de la
Tecnología de Computación) impulsa la ISC (Iniciativa
para la Elección de Software) www.softwarechoice.org.
La ISC insta a los gobiernos a que se abstengan de
dictar leyes de "preferencia" porque ya tienen todas las
herramientas que necesitan para realizar elecciones
informáticas bien informadas, basadas sobre mérito,
contemplando todos los modelos de desarrollo para
satisfacer sus necesidades. La ISC cree en las políticas
neutrales porque resaltan la elección en lugar de
limitarla. También entiende que la forma en que se
fabrica el software o el hardware no garantiza nada. Es
sólo cuando todas las opciones se colocan sobre la mesa
que las necesidades específicas de cada proyecto
informático pueden ser satisfechas, conducidas por una
variedad flexible de factores tales como posesión,
confiabilidad, seguridad, funcionalidad, facilidad de
uso, interoperabilidad, acceso a soporte y personal
capacitado y disponibilidad, entre otros. CompTIA
representa los intereses de sus más de 19,000 socios en
89 países, representando a un conjunto de asociados cuya
base es verdaderamente amplia; incluye a los grupos que
desarrollan OSS (origen libre), híbridos y patentados, a
fabricantes, proveedores de servicios y
revendedores.
(2) La ISC es una coalición internacional de
compañías y asociaciones industriales que cree en la
importancia de permitir que múltiples desarrollos de
modelos de software y hardware compitan sobre la base de
sus propios méritos, sin mandatos gubernamentales que
automáticamente expresen preferencia por algún modelo
sobre otros. La ISC cree en las políticas neutrales
porque resaltan la elección en lugar de limitarla.
También entiende que la forma en que se fabrica el
software o el hardware no garantiza nada. Es sólo cuando
todas las opciones se colocan sobre la mesa que las
necesidades específicas de cada proyecto informático
pueden ser satisfechas, conducidas por una variedad
flexible de factores tales como posesión, confiabilidad,
seguridad, funcionalidad, facilidad de uso,
interoperabilidad, acceso a soporte y personal
capacitado y disponibilidad, entre
otros.
|
 |
 |
 |
De
Liniers a Bangalore | |
Por Ernesto A. Krawchik
(*)
A raíz de la opinión editorial que Bloggers publicó
en la sección “Bitácora” de la última edición, el CEO de
Idea Factory esboza algunas respuestas a una pregunta
central para el sector: ¿Cuál es el perfil de software
que debería definir el país?
Más allá del enfoque que Bloggers y -especialmente-
los "invitados" a los temas que aborda, hay algo
innegable: Semana tras semana pone sobre la mesa los
temas que realmente importan. Yo soy de los que piensan
que a veces es más importante tener una buena agenda de
debate, que la dirección que los debates van tomando. Y
encuentro que dichos planteos definitivamente
contribuyen a definir una agenda para nuestra industria
con la que yo coincido. En este sentido, el "nicho
para el software argentino" es uno de los temas que no
pueden faltar en la agenda. Es de lo que hablo yo en
cuanto foro puedo cuando digo que necesitamos definir un
"perfil" para nuestra industria. Yo tengo una posición
tomada al respecto: La Argentina tiene que recorrer en
pocos años el camino que va del volumen a la calidad y
de ahí a la innovación. En este sentido hay un rol para
cada actor: El Estado, las Universidades y centros de
investigación y las empresas. En el último párrafo de
una de las columnas de la sección “Bitácora” del último
número muestran preocupación por el desembarco de
empresas como TCS, que -no sin un dejo de innecesaria
soberbia- vienen a "subir el nivel de calidad". Nuestra
industria tiene que subir su nivel de calidad si
pretende hacerse un lugar en el mundo, de esto no caben
dudas. Y en este sentido el aporte de empresas de primer
nivel internacional puede ser muy importante: porque
tienen conocimiento, porque pueden crear empleo y masa
crítica, porque pueden contribuir a posicionar a la
Argentina en el mundo de la tecnología. De hecho, la
primera empresa que apostó por Bangalore no fue TCS ni
otra empresa de la India, sino Texas
Instruments. Ahora bien, si luego esas empresas
internacionales se llevan mucho más de lo que aportaron,
como ocurrió en los 90 y ustedes bien señalan, creo que
tenemos que mirar a nuestra propia maldición de Malinche
antes que echarles la culpa a los "extranjeros".
Tengamos una estrategia de país, tengamos reglas claras,
tengamos prioridades, y en ese marco, podremos
aprovechar mucho mejor todo lo bueno que los world-class
tienen para darnos.
(*) CEO de Idea Factory http://www.idea-factory.net.
|
 |
 |
 |
El ERP
de las empresas de servicio
| |
Por Ernesto Galíndez (*)
Uno de los socios de TGV agrega su granito de arena
en la discusión sobre las nuevas tendencias en el
software de gestión.
Tradicionalmente los sistemas de gestión informáticos
ERP han sido desarrollados para soportar los procesos de
las empresas que producen, distribuyen o comercializan
bienes tangibles. Tienen en cuenta entonces procesos
productivos, stocks, logística, transporte y decenas de
variables que no se ajustan a las operaciones que
necesita gerenciar una empresa de servicios. Los
estudios contables, de abogados, las consultoras de
negocios e incluso las áreas de servicios internos de
las empresas que no tienen un producto tangible, y
obtienen sus ingresos en base al tiempo que su personal
dedica a los clientes, no encuentran en un ERP
tradicional una solución acorde con sus servicios..
Habiendose identificado en esta necesidad un nicho
de mercado, comenzó a aparecer una nueva tendencia en
software de gestión informático: los PSA (Professional
Services Automation). Estos programas son ERP que
soportan la operatoria de las organizaciones de
servicios profesionales, ya que permiten facilitar,
eficientizar y automatizar la administración los
procesos centrales de cualquier empresa u organización
cuyo negocio sea la prestación de servicios, que genera
sus ingresos a través de la facturación de
horas. Este tipo de software cubre todo el ciclo de
generación de valor de estas organizaciones, desde que
se detecta y valoriza una necesidad (oportunidad) hasta
que se factura el servicio prestado. Las áreas críticas
que debe cubrir un producto de estas características son
en primer lugar el manejo de las oportunidades, para lo
que debe automatizar el workflow de formalización,
presupuestación, y aprobación de propuestas. También
debe permitir planificar las tareas o proyectos, en
especial la administración y control de asignaciones de
los recursos y el seguimiento de sus costos. Una vez
activo el proyecto, el software simplifica el
seguimiento y control de tiempos gracias a la
recolección y procesamiento de datos de los tiempos y
gastos incurridos en la realización de cada tarea. En
este punto es fundamental la accesibilidad vía Internet,
para que el ingreso de tiempos sea realizado por cada
profesional, aún desde las instalaciones de un
cliente. Finalmente, el sistema debe incluir
facilidades de extracción de información para el
análisis de los trabajos realizados, herramientas para
reporting del comportamiento económico de cada tarea,
cliente, área de servicio; debe ser sumamente flexible
para adaptarse a las necesidades de información de
gestión específicas de cada empresa y ofrecer
facilidades de análisis de Bussines
Intelligence; Cabe acotar, también, que una fuerte
tendencia de los últimos tiempos es la de utilizar este
tipo de software en departamentos corporativos o centros
de servicio internos con fines de imputación de costos a
las áreas demandantes del servicio. (*)Presidente de
TGV Excelencia en Soluciones Informáticas.
|
 |
 |
 |
Hacia
un modelo para el desarrollo
| |
Por Alberto Briozzo*
En respuesta a la convocatoria lanzada a fines del
año pasado por la Subsecretaria de Industria de la
Nación, en Agosto se presentará la versión preliminar
del Plan Estratégico 2004-2014 elaborado por el Foro de
Competitividad de Software y Servicios Informáticos
(SSI), y en octubre la versión definitiva. A
continuación, un resumen de las primeras conclusiones a
las que arribaron los grupos de trabajo.
La definición del modelo de desarrollo apropiado para
el sector de SSI debe ser el resultado de una discusión
amplia entre los distintos actores involucrados en el
mismo –las empresas, el sector científico-tecnológico,
las instituciones educativas, el Estado-. Esta fue
precisamente la tarea realizada en el Foro de
Competitividad durante los últimos meses, de la cual
surgieron las conclusiones que informan el presente
documento. Queda claro entonces que las definiciones
adoptadas en este plan estratégico no apuntan a cerrar
caminos a ningún tipo de emprendimientos o actividades,
ya que en esta etapa del desarrollo del sector de SSI
sería erróneo apostar exclusivamente a un conjunto
restringido de modelos de negocios. La intención es que
el conjunto de instrumentos propuestos, además de
brindar un soporte general para el desarrollo del
sector, sea utilizado prioritariamente para promover un
sendero que, en las circunstancias actuales, se ha
considerado como el más adecuado frente a los datos
actuales de la realidad, pero que también sea lo
suficientemente flexible como para adaptarse frente a
los cambios que ocurran en el entorno y en el propio
sector. Inicialmente, el eje principal pasará por el
desarrollo del mercado interno apuntando a la provisión
de soluciones completas, con alto contenido de
innovación y calidad, para los clusters productivos, los
nichos tecnológicos pre-identificados y las áreas
estratégicas de servicios públicos, al tiempo que se
abordarán estrategias de exportación vinculadas a los
sectores elegidos. Los apoyos previstos se
orientarán tanto a los emprendimientos de capital local
como hacia aquellos basados en la inversión extranjera
directa, con el objetivo de promover la realización de
actividades de desarrollo tecnológico en el país, el
empleo de investigadores, profesionales y técnicos
locales y la generación de una “marca país” reconocible
a nivel internacional. Un componente central del
modelo debe ser la instalación y/o fortalecimiento de
redes de innovación y productividad para el desarrollo
de tecnologías de la información destinadas a sectores
claves de la economía nacional y nichos tecnológicos
relevantes a nivel internacional. Estas redes deben
integrar a empresas, clusters, polos productivos y redes
productivas junto con los sectores científicos y
educativos, de modo tal de favorecer el trabajo y la
colaboración local y/o temática entre los sectores
privado, público y académico. Estos centros no serán
centros de investigación básica, sino que tendrán como
objetivo inicial la producción de soluciones innovadoras
y rentables basadas en la aplicación adecuada de
tecnologías maduras y la apropiación y aplicación
experimental de tecnologías semi-maduras (que estarán
disponibles para la industria en plazos más largos –por
ejemplo, cinco años-). Serán además ámbitos claves en la
formación de los recursos humanos adecuados a los
requerimientos que impone el crecimiento del sector.
El Estado tendrá un rol clave no sólo en los debates
y la búsqueda de consensos para definir la orientación
general del desarrollo sectorial, sino también como
promotor de proyectos y programas de informatización de
áreas claves de servicios de gobierno y como articulador
de los esfuerzos del sector privado y público para la
informatización de la sociedad, la formación de recursos
humanos en todos los niveles y los esfuerzos de
investigación y desarrollo. ¿Por qué creemos que
este modelo es factible y deseable en las circunstancias
presentes? La Argentina enfrenta desafíos tecnológicos
enormes tanto en materia económica como en el ámbito
social, y cuenta con los recursos económicos y humanos
para abordarlos en la medida que exista la decisión de
hacerlo. El ingreso a la “sociedad del conocimiento” es
uno de esos desafíos y la incorporación acelerada y
eficiente de tecnologías informáticas es de primordial
relevancia para viabilizar dicha entrada. El desarrollo
de un vigoroso sector de SSI con capacidades locales de
innovación podría ayudar en esta tarea, ya que generará
soluciones adaptadas a las necesidades específicas de la
sociedad local, en especial para aquellos agentes,
sectores y/o actividades que no encuentran en el mercado
ofertas ya disponibles adecuadas para sus demandas.
La década del ´90 se caracterizó por la apertura de
la economía, la ausencia de políticas activas de
promoción industrial y la falta de continuidad de los
proyectos públicos de I&D. En este marco, la
industria de SSI se desarrolló básicamente gracias a la
demanda interna y con un perfil orientado principalmente
a los desarrollos “a medida” en problemas de gestión y
administración. Sin embargo, impulsada por el formidable
avance de las TICs a escala global -y, en menor medida,
local-, los relativamente accesibles precios de equipos,
comunicaciones y software y, sobre todo, la iniciativa
del sector empresario local, se desarrolló un
relativamente pequeño pero pujante conjunto de empresas
que, luego de la crisis y la devaluación de 2001, ha
conseguido triplicar las exportaciones de software y
servicios informáticos. En esta nueva coyuntura, la
esperanza de desarrollar una industria de software y
servicios informáticos competitiva a nivel internacional
ha vuelto a nacer. Pero no se parte de cero; aquellos
primeros esfuerzos constituyen una plataforma de
lanzamiento, por cierto “intangible”, que se expresa
frecuentemente como el reconocimiento a la “creatividad”
de nuestros recursos humanos, pero que tiene por detrás
una rica tradición y una historia. Por esto pensamos que
un elemento central del “modelo” de desarrollo debe ser
la potenciación de las capacidades en investigación
científica y tecnológica.
Ver
aquí versión completa
* El ex-diputado nacional Alberto Briozzo es
coordinador generald el Foro de Software y Servicios
Informáticos de la Secretaria de Industria, Comercio y
Pymes de la Nación.
| |
 |
 |
El
modelo ASP Si es verdadero,
funciona | |
Por Gustavo Viceconti (*)
El modelo ASP debería ser un sistema apto para países
como la Argentina, sin embargo, es precisamente en éste
país donde no está debidamente difundido. Gustavo
Viceconti hace una defensa del modelo ASP y dice que
funciona, si se hace bien.
En los últimos tres años las empresas argentinas
atravesaron profundos cambios que han requerido de
transformaciones internas en sus diversas áreas:
cantidad y calificación de sus recursos, sistematización
de procedimientos, adecuación de infraestructura. Y en
ese marco, la tecnología tiene mucho que aportar. ¿Pero
cuántas empresas pueden encarar un proceso de
informatización integral (software, hardware, redes)? De
manera independiente (desde lo técnico y lo económico),
muy pocas. El modelo ASP surge como la única opción
para obtener calidad (y soluciones) a un precio justo.
Ante todo es preciso aclarar lo que es una verdadera
solución integral ASP: es la que centraliza todos los
procesos tecnológicos en un único proveedor lo que
permite ahorro de tiempo, dinero y recursos. Un modelo
de hosting de páginas web, no es ASP sino apenas un
servicio en Internet. Hecha la distinción, considero
que los servicios ASP representan hoy la tendencia más
eficiente para la implementación de soluciones de
negocios. De hecho, se estima que crecerán un 80 % en
los próximos años. Se fundamentan en ofrecer una
solución de red integrada y total, que incluya software,
hardware, cableado, mantenimiento, soporte, conectividad
con acceso fijo y/o móvil, actualización constante de
los programas y del hardware. Así, la empresa que
contrata ASP evita las inversiones iniciales (en
software, personal calificado, servidores, conectividad)
al tercerizar tecnología en un proveedor especializado
que o bien aporta soluciones al área de IT o bien se
convierte en esa gerencia dependiendo del tamaño del
cliente. La centralización del soporte técnico de la
compañía en un único proveedor implica un mínimo tiempo
de respuesta en la resolución de problemas y, en
consecuencia, la desaparición de costos directos e
indirectos destinados a la gestión e integración de
aplicaciones. Como CEO de una compañía que desarrolla
y provee tecnología, estoy convencido de que el modelo
ASP incrementa considerablemente la creatividad,
eficiencia y productividad de los negocios. Pese a las
ventajas manifiestas del modelo ASP, éste no funciona si
el proveedor no cumple una serie de requisitos: •
Una pieza clave de los servicios ASP es la confiabilidad
que el cliente tenga en el proveedor. • La ventaja
competitiva reside en la vocación de servicio: el
prestador debe asegurar un servicio integral 7 x 24.
• Investigación y desarrollo: el modelo ASP debe
garantizar a las empresas usuarias tecnología
actualizada (mejoras, nuevas versiones) cuyo costo sería
considerablemente mayor si lo hicieran individualmente.
El modelo ASP, el verdadero, permite a las empresas
previsión de sus costos operativos, control en sus
inversiones de actualización y evitar ciclos de
renovación tecnológica, gracias a que existen costos
fijos por la provisión del servicio que se proyectan en
reducción de costos indirectos y desaparición de los
ocultos. Para finalizar no debemos olvidar que la
metodología ASP no es otra cosa que una manera más
avanzada de implementar y mantener una solución, y que
si ésta no es la adecuada no hay metodología que la haga
funcionar.
(*) Presidente y CEO de NeuralSoft
|
 |
 |
 |
Modelos
de exportación IT | |
Por Pablo Iacub*
La Argentina tiene una extraordinaria capacidad de
generación de producción tecnológica. Lo que se plantea,
en un momento en que el gobierno da señales positivas de
interés hacia el sector, es qué modelo organizativo a
nivel nacional incentivar.
Que la Argentina tiene una extraordinaria capacidad
de generación de producción tecnológica, cientos de
empresas con capacidad de colocar productos en el
exterior y un gobierno que nos apoya en este intento, es
un cuento que sin duda pertenece al género de la
fantasía tanto como Harry Potter o El Señor de los
anillos, en el mejor de los casos a la ciencia
ficción. Que la Argentina, por múltiples motivos que
no vienen al caso mencionar, tiene una capacidad
potencial de generar productos de tecnología para
exportar, muy competitivos en ciertos rubros, es | | | |